Armar un sitio web profesional implica varias piezas que tienen que funcionar juntas. Acá van todas:
El dominio
Es tu dirección en internet. El famoso «.com.ar» o «.com» que la gente escribe para encontrarte. En Argentina, los dominios con terminación .com.ar se registran a través de NIC.ar, el organismo oficial que administra los dominios del país. Registrar y renovar ese dominio tiene un costo, y si no lo renovás a tiempo, podés perderlo y otra persona puede quedarse con tu nombre.
El hosting
Es el servidor donde vive tu sitio web. Es lo que hace que tu página esté disponible las 24 horas del día, los 365 días del año. Hay hostings baratos que caen seguido y cargan lento, y hostings confiables que cuestan más pero garantizan que tu sitio funcione siempre. La diferencia la nota tu cliente cuando intenta entrar y no puede.
El diseño del sitio
Alguien tiene que pensar cómo va a verse tu sitio, qué secciones va a tener, cómo se va a organizar la información, qué colores y tipografías van con tu marca. Eso no lo hace solo el programa. Lo hace una persona con criterio visual y conocimiento de comunicación.
El montaje y desarrollo
Una vez diseñado, el sitio tiene que construirse. Instalación de WordPress, configuración del tema, armado de páginas, carga de contenido, configuración de formularios, integración con WhatsApp, optimización de velocidad, certificado de seguridad SSL. Son horas de trabajo técnico que marcan la diferencia entre un sitio que funciona bien y uno que frustra a quien lo visita.
El mantenimiento
Un sitio web no es «lo hago y listo». Necesita actualizaciones permanentes de WordPress, de plugins y temas para mantenerse seguro. Necesita copias de respaldo regulares. Necesita alguien que esté disponible cuando algo falla.
Todo esto por separado suma bastante. El hosting, el dominio, alguien que diseñe, alguien que lo monte, alguien que lo mantenga. Si lo contratás todo por separado, estás hablando de una inversión considerable, y además tenés que coordinar a varios proveedores distintos.
Con mi servicio, todo eso — hosting, dominio registrado, montaje, mantenimiento mensual y soporte ante problemas — lo tenés por $25.000 al mes. El diseño del sitio se paga aparte, una sola vez, y el costo depende de la complejidad de tu proyecto. Después de eso, nada más.
Un solo proveedor. Un solo pago mensual. Todo resuelto.




