Tu negocio está en Instagram. Pero Instagram no es tuyo.

Abriste tu página de Facebook. Armaste tu perfil de Instagram. Subiste fotos, conseguiste seguidores, empezaste a recibir mensajes de clientes. Todo parece ir bien.
Pero hay algo que nadie te dijo: nada de eso te pertenece.

Instagram es una plataforma de Meta, una empresa privada con sede en Estados Unidos. Facebook también. TikTok es de una empresa china. Todas tienen algo en común: pueden cerrar tu cuenta cuando quieran, sin previo aviso, sin darte explicaciones y sin devolverte nada de lo que construiste.

¿Te parece exagerado?

No lo es. Pasa todos los días. Una denuncia de un competidor, un error del algoritmo, una publicación que viola alguna política que cambió sin que te avisaran. Y de un día para el otro, tu negocio desaparece de internet. Tus fotos, tus seguidores, tu historial, tus conversaciones con clientes. Todo. Borrado.

¿Cuántos años de trabajo hay en esa cuenta?

Un sitio web propio es exactamente lo contrario. Es un espacio digital que te pertenece a vos. Tu dominio, tu contenido, tus datos. Nadie te lo puede quitar. Ningún algoritmo decide si tus clientes te ven o no. Ninguna empresa privada tiene poder sobre lo que construiste.

Las redes sociales son herramientas de visibilidad. Está bien usarlas. Pero la base de tu presencia online tiene que estar en un terreno que sea tuyo. Eso es un sitio web.

Si tu negocio existe solo en redes sociales, técnicamente no existe en internet. Existe en la plataforma de otra empresa, bajo sus reglas, a su merced.

Es hora de tener tu propio espacio.

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